¿Te consideras una mujer eficaz?

¿Responderías que SÍ cuando te preguntan si trabajas eficazmente?

¿Cumples con tus funciones de manera eficaz, eficiente y/o productivamente?

Quizás estas son algunas de las preguntas que rondan por tu cabeza diariamente porque alguien más te las planteó, o porque quieres incluirlo en tu hoja de vida, o quizá porque necesitas comprender lo que significan.

Quizá ni siquiera tú misma comprendes el concepto preciso de la eficacia, eficiencia, productividad y todo lo que suena profesionalmente interesante…

Pues la verdad es que eficiencia y eficacia son dos términos totalmente diferentes que te explicaré a continuación con la intención de

 

¿Qué es eficacia?

Para empezar quiero que pienses en eficacia con aquello relacionado y alineado de manera directa a tus objetivos.

Eficaz es tener la capacidad para lograr lo que te propones.

Pero capacidad en qué exactamente, cómo adquirirla, alcanzarla, fortalecerla, etc…

Espero poder guiarte con las palabras a continuación.

Piensa entonces en tu constante planificación de metas y objetivos.

Algunos programados a corto, ortos a mediano y unos otros a largo plazo. En cada uno de ellos, cuando logras cumplirlos según lo planeado en términos de recursos disponibles, se puede considerar eficacia.

Puedes ser una mujer eficaz en cada uno de los ámbitos de tu vida e independientemente en ellos.

Lo que significa que puedes ser una mujer eficaz en algunos aspectos y no tanto en otros.

Sea como sea, el tener la capacidad para trabajar por tus objetivos planteados, de cumplir con tus funciones y actividades diariamente y hacerlos en tiempos estimados, entonces desarrollas la capacidad de ser eficaz.

La eficacia es la capacidad que tienes para lograr un resultado por medio de la acción haciendo lo necesario y adecuado.

La eficacia no puede ser tomada en términos cuantificables ya que está basada en resultados, en logro o cumplimento, no en cantidad.

Y los estándares según los cuales rijas tu evaluación deberían ser definidos por ti según lo que tú aspiras alcanzar.

Para lograr la eficacia es necesario que estés enfocada en eso que quieres lograr; en aquel objetivo más importante que deseas cumplir.

En el ámbito laboral, puedes llegar a ser eficaz cumpliendo con tus funciones en el tiempo establecido y aprovechando los recursos al máximo.

Y es que en realidad puedes ser una mujer eficaz siempre que te propongas serlo, esta capacidad tienes más relación con compromiso hacia tus estándares que aprendizaje externo.

Requieres compromiso, tomar las acciones adecuadas, mantener el enfoque en tu propósito y porqué no, cultivar el hábito de evaluar tu vida y trazarte un plan a seguir que vaya acorde a lo que tú quieres.

Eso sí, uno de los puntos cruciales de la eficacia es la planificación.

Necesitas de un plan y estrategia para ir tras tus metas y objetivos; un paso a paso a seguir.

Por otra parte, la eficacia está relacionada con cambios y evolución.

Tener en cuenta que no siempre funciona lo mismo y que haber alcanzado la eficacia de cierta manera años atrás no significa que ahora siga siendo la mejor forma.

En realidad siempre es posible encontrar una forma de obtener mejores resultados.

Y esto no significa que seamos insaciables o que no tengamos paz, sino que es humildad de reconocer que puede existir alternativas más eficaces a rituales a los que estábamos felizmente acostumbradas.

 

La evolución histórica de la mujer eficaz

¿Qué ha significado ser eficaces para nosotras?

Demos una vista rápida a nuestra historia.

Empecemos unos 50 años atrás cuando la realidad de las mujeres era muy diferente a lo que actualmente conocemos.

Recuerda que no es hace tanto tiempo en el que tus derechos por ser mujer eran diferentes.

Piensa en el nulo reconocimiento de tomar decisiones propias, en no poder firmar contrato de trabajo, sacar pasaporte, asumir roles o cargos laborales en algunas áreas, solicitar anticonceptivos sin la aprobación escrita del esposo entre otros.

(Y piensa que esta sigue siendo una realidad en muchos rincones de este planeta).

En esta historia, qué significaba ser eficaz.

Bueno, según las condiciones, la eficacia de las mujeres se regía a la administración del hogar y al cuidado de los hijos.

En zonas rurales hasta la actualidad la eficacia en las mujeres está determinada por la cantidad de alimentos cultivados y mantenidos en relación a la composición familiar.

La evolución a esta realidad hace que ahora, en muchos casos, la eficacia de las metas femeninas sea evaluada según los resultados de la administración del hogar, logros personales y académicos, junto con el desempeño profesional.

Sí, ahora es todo junto.

Pero ATENTA.

Si hay una diferencia en la historia, una diferencia muy importante sobre la que quiero que seas consciente de tu PODER.

Y es que la eficacia con la que hubieses sido evaluada hace 50 años correspondía a estándares impuestos por alguien más. Ya sea la sociedad general, o tus más allegados familiares.

Mientras que ahora, tu evaluación de eficacia puede, si tú tomas el poder de tu vida, regirse en función de TUS estándares y tus metas según tus prioridades.

Sé que puedes sentir que hay una presión social, que hay expectativas de quienes te rodean, etc. Pero en realidad hoy tú sí tienes el poder de definir la vara con la que te evalúas.

 

Respeta tus propios conceptos de eficacia

SÍ, voy a hacer énfasis en el poder que tienes sobre tu vida.

El poder de elegir, de definir, de establecer.

Un poder que a veces se siente con mucha presión sobre ti o que quizá tengas miedo tomar. Pero te aseguro que es un poder con el que solo ganas libertad en tu corazón y en tu rutina.

Todo depende del punto de vista de quién lo mire y lo más sano es mirar tu vida desde tú propio punto de vista en función de tus valores y objetivos.

No digo que no debería importarte nada el resto.

No.

Lo que digo es que tus principios y prioridades deben ser lo más importante a ser tomado en cuenta al definir qué metas quieres alcanzar y bajo qué estándares significaría ser eficaz en tu vida.

Ten en cuenta que lo que funciona para los demás, no necesariamente funciona para ti.

Los términos, definiciones o conceptos están basados teóricamente en argumentos que funcionan de manera general para la mayoría, pero solo tú sabes la verdad de tus aspiraciones y debilidades.

Así que nadie mejor que tú para planificar una rutina acorde a lo que sería ser eficaz.

Es indispensable que te conozcas y reconozcas tus pensamientos con respecto a lo que significaría ser una mujer eficaz.

Así que respeta tus propias creencias y conceptos, eso que te funciona a ti, eso que te hace bien y te ayuda, independientemente de si los demás te dicen que eres o no eficaz.

 

Diferencias entre eficacia y eficiencia

Ahora sí, marquemos la diferencia de estos los términos de eficacia y eficiencia a través de sus conceptos.

La eficiencia está sujeta al uso de recursos durante el proceso de ejecución.

Implica el uso mínimo de los recursos para el logro de los objetivos; en este caso el enfoque está ligado a sacar provecho al máximo de los recursos disponibles

Y la eficacia, como ya te lo comenté anteriormente, está sumamente enfocada en el logro de tus objetivos y de la capacidad que tienes para hacer realidad todo lo que te propones, independientemente de si empleaste de la mejor manera o no los recursos que tenías.

Toma en cuenta que cuando te hablo de recursos, te estoy hablando de los recursos que como persona posees que pueden ser internos como; tus valores, hábitos, conocimientos, habilidades, valentía, creatividad, entre otros, pero también los recursos externos como; el dinero, equipos tecnológicos, tiempo, entre otros.

Puedes ver que aunque ser eficaz y ser eficiente es diferente, ambas capacidades tienen el mismo fin; lograr o cumplir un objetivo.

Pero atenta, puedes ser una mujer eficiente a al serlo lógicamente has sido eficaz.

Pero no necesariamente siendo eficaz serás eficiente porque puedes o no haber empleado los recursos de la mejor manera.

Hay una definición que leí tiempo atrás en un blog de Ingeniería que quiero compartirte

Y en ella decía algo así como

Ser eficaz significa tener la habilidad de completar consistentemente lo que es importante

Mientras que ser eficiente significa tener la capacidad de completar las actividades tan pronto como se pueda independientemente de si las tareas son importantes o no.

Así que te propongo algo;

Planifica tu día a día en base a ello.

Los días y las horas que más energía y enfoque sientes, dedícalas a ser eficaz.

Y los días y horas que sientes que tienes mente dispersa, mayor cansancio o falta de ganas; dedícalas a ser eficiente.

¿Te parece?

 

Acepta que tus estándares pueden ser diferentes a los de los otros

Eres más que un individuo único

Posees creencias, ideas, pensamientos, miedos, expectativas, etc. que te definen o influyen ante cualquier circunstancia.

Todo lo que haces y logras en tu vida se da de acuerdo a lo que crees correcto en ese momento (ojalá no sea solo hacer caso a lo que alguien más impone). No significa que esté mal o que sea poco, solo es lo que en ese momento consideras correcto.

Van a llegar situaciones en las que consideres que tus logros son pocos, momentos en los que sientas que logras un objetivo pero que aún falta y quizá la frustración o decepción llegue a ti.

Y está bien…

Hasta cierto punto. Si sientes el deseo de más, si tienes ganas del siguiente objetivo o si evalúas que pudiste hacerlo mejor y quieres implementarlo, entonces muy bien.

Eso es crecimiento, confianza y estándares.

Pero si llega acompañado de constante frustración, de sentirte desmotivada, de autocrítica, etc.

Entonces estamos mal enfocadas y te invito a hacer una reflexión para dejar de autosabotearte.

Si quieres lo conversamos en privado y trabajamos en ello porque tienes la misión de abrazar la vida y vivir tu propósito con orgullo.

Así que no quiero que te apagues por una autocrítica injusta.

Reconoce tus estándares, habla con la verdad sobre lo que para ti significaría ser eficaz. Atrévete a defender tu propia ambición.

Entrega valor a las costumbres y tradiciones que deseas mantener. Reconoce tus hábitos positivos y da el valor que consideres a tu familia, amigos, trabajo y entorno en general.

Y en todo esto define estándares propios y elegidos por ti, reconoce que eres un individuo y que cada persona debería aceptar su poder de decidir y definir los estándares en cada uno de los aspectos de su vida.

No tienes que estar de acuerdo con todos, ni todos tienen que apoyar lo que tú creas.

Haz lo que te permita ser fiel contigo misma.

Conclusión

Estamos llenas de estándares…

Podría pasar horas escribiendo todo lo que se ‘supone que deberíamos’ ser y hacer.

Pero en todo esto perdemos el norte de lo que es importante para cada una. Por eso es que hoy te hablo de eficacia concentrándome en reconocer tu esencia.

Sí, está bien que quieras incluir ser eficaz dentro de tus habilidades, pero quiero que reconozcas lo que es eso para ti, de tal manera que en lugar de convertirse en una presión más que pones a ti misma, te abraces aceptando quien eres y lo que funciona para ti y en base a ello definas en qué y cómo quieres ser eficaz.

Recuerda, se trata de concentrarse en lo que es importante

Y tú eres la única que puede definir y decidir lo que es importante para ti.

No tienes que hacerlo o serlo todo, tienes que hacer y ser solo aquello con lo que puedes sentirte orgullosa y satisfecha de ti misma.