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Hay miles de motivos por los que quizá no pudiste tener una carrera profesional. Muchos de ellos son motivos válidos.

Sin embargo hay muchos otros que no son en realidad motivos sino excusas y por eso en el día de hoy te traigo una reflexión sobre este tema y te cuento, según mi experiencia, todos los motivos por los que SI puedes y debes tener una carrera profesional.

Sígueme y te lo contaré.

 

Cómo empezar y terminar tu carrera profesional

Al prepararme para compartir contigo mi experiencia, no pude evitar sentir algo de melancolía

Y lo digo así porque yo inicie toda esta aventura llena de miedos e incertidumbre.

No sabia a ciencia cierta lo que sucedería y si lograría llegar a la meta que me había propuesto de querer iniciar mi carrera universitaria de la mano dos pequeños que quedaron a mi cargo después de mi divorcio.

Miedo porque después de terminar una relación matrimonial de casi ocho años y con muchos sueños rotos no sabía a ciencia cierta que lo podía lograr.

Sin embargo, y con un panorama no muy favorable, inicie con ese sueño en compañía de mi equipo favorito que ahora se conformaba por tres miembros y en el que yo era el capitán del barco.

Recuerdo la mirada incrédula de mi madre cuando le dije que en no mas de cuatro años su hija seria Licenciada en Administración de Empresas.

No quiero que se mal interprete su poca credibilidad.

Ella al igual que el resto de mi familia siempre creyeron en mí, sin embargo, su mayor preocupación era que yo por el hambre de crecer profesionalmente descuidara el que hasta el día de hoy ha sido el trabajo que mas satisfacciones me ha dado, el de ser madre de dos maravillosos niños que hoy en día son unos extraordinarios pre adolescentes.

El cómo lo logré te lo trataré de exponer en las siguientes líneas de este artículo, yo no pretendo ser un ejemplo, sin embargo, a mí me hubiera gustado que alguien en ese momento en que tomé la decisión me hubiera alentado a seguir adelante como un apoyo de mujer a mujer.

Diciéndome que es posible, que por supuesto que costará, pero que este reto no solo dejará enseñanza a nivel profesional para ti.

Sino que también la forma en la que impactará a todos los que te rodean será increíblemente positiva.

 

Los 3 motivos más importantes por los que quieres tener una carrera profesional

 

Como ya te platiqué, fue verdaderamente difícil para mí poder tomar la decisión por la vulnerable situación en la que me encontraba.

Creo que hubiese sido mas sencillo crear una zona segura de confort en donde no arriesgara más de lo que ya tenía.

No fue la falta de trabajo la que me impulso a decidirlo, por fortuna contaba con un ingreso que si bien es cierto no era tan robusto, este me ayudaba a cubrir las necesidades mías y de mis hijos.

Sin embargo, sabía que en algún momento y como todas las que somos madres lo sabemos, ellos tendrían otro tipo de necesidades que no estaba segura que con mi sueldo actual llegase a cubrir.

Así que estos fueron los principales motivos por los que emprendí esa aventura.

 

Darles todo a quienes amo

Mi primer motivo fue darles todo a mis hijos, y no me refiero a darles cosas materiales.

Sin duda alguna el principal motivo fue el poder enseñar con el ejemplo, me había convertido en la cabeza principal de mi familia y esto era una gran responsabilidad.

No quería solo decirles a mis hijos que estudiaran y se comprometieran con ellos mismos para poder lograr terminar una carrera universitaria.

Ni tampoco decirles que debían estudiar para logra grandes cosas en la vida. Mi objetivo siempre fue demostrarles que pese a que la vida te arrebate muchos sueños, tú siempre tienes el control para decidir.

Decidir si quieres quedarte rumeando en las ruinas o rescatarte y con ello poder despuntar para poder crear lo inimaginable.

Un “No te rindas jamás” iba implícito en mi lucha y era el mensaje que quería que en ellos perdurara para siempre.

 

Exponerme a retos

El segundo motivo fue exponerme a retos que impulsaran mi crecimiento.

Tener una carrera profesional era, al final de cuentas, un reto personal. Quería poner a prueba mis capacidades y no estoy hablando solo a nivel intelectual.

Hablo de mi capacidad de qué tanto podía aguantar, qué tanto podía yo combatir el cansancio, el desaliento, el desembolso económico que esto representaba y además el sacrificio de tiempo que no dedicaría a mis hijos por estar tan metida en los exámenes o proyectos cada final de cuatrimestre.

Resistí tanto que rendirme no era para nada una opción.

 

Posibilidad de mejorar ingresos

La parte económica, sin lugar a dudas, también fue un detonante.

Si bien es cierto no teníamos carencias, pero quería que no viviéramos preocupados o limitados.

Sueños como viajar con mis hijos, poder tenerlos viviendo cómodamente y por supuesto darles las mejores herramientas para su formación se asomaban para espantar el sueño cada vez que yo estudiando casi a las 2:00 a.m. después de una jornada de trabajo estaba a punto de quedarme dormida.

 

Las excusas por las que no hubiera tenido una carrera profesional

Cuando empiezas a pensar en iniciar un proyecto la voz del pesimismo te susurra muy despacito al oído “No lo intentes igual y no lo logras

Si le prestas mucha atención, las excusas empezaran a brotar por todas partes, porque es inevitable no sentir miedo o duda, pero lo importante no es sentirlo, lo verdaderamente importante es cómo hacer que el miedo trabaje a tu favor.

Algunas de las excusas que ponen en pausa el poder concretar una carrera profesional e inclusive pueden matar ese sueño son:

Excusa # 01 «No tengo tiempo»

Si, te entiendo.

Muchas veces quisiéramos que el día pudiera dudar más de veinticuatro horas para que además de cubrir con toda nuestra jornada poder tener ese extra más para descansar o bien para hacer alguna actividad que sea solo nuestra.

Lamentablemente esto no es así.

Pero la buena noticia es que basta con esas horas al día para poder realizar cualquier cosa que nos propongamos.

No es la falta de tiempo es la falta de decisión, por supuesto que habrá sacrificios, se requiere de constancia y disciplina

No depende de nadie más que de ti misma.

 

Excusa # 02 «Voy a descuidar a mi familia»

Cuantas no hemos tenido miedo a sacrificar un poco de tiempo por nuestros hijos, esposos, madre, padre o a cualquiera que comparta nuestra vida y tiempo.

Se llega hasta sentir culpa si por algún motivo te despegas un poco de tus responsabilidades familiares. Sin embargo, no caemos en cuenta que esto seria no solo en bienestar nuestro si no en conjunto.

Cuando llevas a cabo un sueño y te esfuerzas en llegar a la meta, tu bienestar emocional se ve sumamente beneficiado.

Crece tu autoestima, tu amor propio y con el simple hecho de decir “Lo logré” sientes como toda esa energía renovada corre por todo tu ser.

Y lo mejor de todo esto es que lo proyectas a los más cercanos a tu vida.

Si tú estás bien tú, tu entorno también lo estará.

Dime entonces si no crees que valdría la pena dedicar un poco de tiempo para ti.

 

Excusa # 03 «Ya no tengo edad para estudiar»

Sentir que no tienes edad para estudiar es como cerrarte una puerta en la cara afirmando que no mereces descubrir, crecer, soñar, alcanzar, etc.

Y es que estudiar y tener una carrera profesional no se trata de los años que dediques a ello, sino de la pasión por la vida que alimentes al crecer profesionalmente.

El libro Guinness de los Récords, reconoció a un japonés de la ciudad  de Takamatsu llamado  Shigemi Hirata de noventa y seis años como la persona más anciana en graduarse en una universidad.

Pudiéramos buscar miles de ejemplos de personas que nos demuestran que para aprender no existe una edad límite, basta solo con querer hacerlo.

 

Cómo lograr tener tu carrera profesional

Y entonces  ¿Cómo es que puedo lograrlo?

A continuación te detallo varios mensajes que me sirvieron a mí a lograrlo aún cuando el pronóstico decía que no lo lograría.

 

# 01 Cree en ti

Pudiera seguir diciendo muchos ejemplos y muchas maneras de poderlo conseguir, pero el secreto de las personas que alcanzan sus objetivos es que creen en ellos aún y cuando nadie más lo hace.

Este es el primer paso para soltar cualquiera de las ataduras que te están impidiendo abrir los brazos y empezar a volar.

# 02 Decide comenzar

Nada termina si no se inicia.

Revisa tus opciones, busca universidades con una oferta académica amplia e infórmate más acerca de ellas.

Consulta los costos, en algunas universidades tienen sistemas de becas, puedes encontrar algo que se adecue a tus finanzas.

Enamórate de la idea, imagínate cómo te verás cuando por fin sostengas en las manos tu título universitario.

#03 Busca a tus aliados

Definitivamente este será un trabajo personal pero es necesario tener un grupo de personas con las que puedas contar.

Vas a necesitar que de vez en cuando sentir esa palmadita en la espalda que te ayude a no parar  y seguir adelante.

No estás sola, busca mentoras, guías, personajes que te inspiren, familiares que te escuchen, etc.

 

#04 Utiliza el miedo a tu favor

El miedo vive en el pasado y en la incertidumbre del futuro y aparecerá sin que tú lo llames.

Lo importante no es que no aparezca, sino qué vas a hacer para que trabaje para ti.

La incertidumbre es no saber cómo y de qué manera se realizarán las cosas y para esto tienes dos opciones, o la utilizas pensando que al final de cuentas todo será para bien, o te aterrorizas imaginando qué puede salir muy mal.

De esta manera sentirás miedo pero sabrás que pase lo que pase, tú estás dando lo mejor de ti y pese al resultado tú ya ganaste.

No quisiera terminar sin decirte que si alguien sabe lo difícil que puede llegar a ser terminar una carrera universitaria soy yo.

Que todo esto que te he platicado lo hago con conocimiento de causa y que por más trillado que esto parezca; decirte que tú puedes.

Tienes exactamente todo lo que necesitas para poder alcanzar cualquier meta que te propongas.

Estamos hechas con la misma energía con la que se forman las estrellas, crean planetas, se da vida a la naturaleza.

Si esta energía hace girar al sol, puede mover las mareas de los océanos y hace brillar a luna

¿Tu qué crees que puede hacer por ti?

Llevamos energía creadora dentro, tenemos el poder de la creación y transformación en nuestro interior. No es casualidad que leas esto y tampoco que estés aquí y ahora.

Mi historia termina con un título en Licenciatura de Administración de Empresas y uno de Postgrado como Maestra de Administración de Empresas.(MBA)

Si yo pude conseguirlo estoy muy segura que tú también puedes lograrlo.

Elena