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Todas quienes están interesadas en continuar con su desarrollo personal y profesional tienen algo en común y es que constantemente piensan (consciente o inconscientemente) en ser la mejor versión de sí mismas.

Esta mejor versión tiene tantas diferentes características y combinación de ellas como número de personas que existimos.

Esto porque aunque podemos tener mucho en común, cada una de nosotras tiene su modelo al que quiere alcanzar.

Pero el interés en lograrlo, el deseo de seguir ese propósito potenciando sus cualidades y mantener la paz emocional y la actitud de la mejor versión de sí mismas es un denominador común de muchas, especialmente de las mujeres con las que tengo el honor de trabajar.

¿Cómo poder ser la mejor versión de ti misma cada día?

Es lo que tengo el deseo de compartir contigo en este artículo.

Toma aquello que va acorde a ti, reflexiona sobre qué puedes mejorar y, lo más importante de todo, inténtalo todos los días.

 

1. Identifica la persona que quieras ser

Parecería obvio que para ser la mejor versión de ti tienes que tener clara esa versión, sin embargo lo incluyo porque muchas veces tenemos ideas confusas o incluso contradictorias de la persona que queremos ser.

Y te comparto un ejemplo bastante comunes.

Hay quienes creen que la persona que quieren ser incluye construir una familia y dedicarle atención y tiempo a ella.

Sin embargo, todas sus metas, planes y dedicación está enfocado en crecer más en su carrera profesional, incluir viajes, horas extras, largas reuniones y salidas de trabajo.

Entonces hay incongruencia, porque el trabajo y dedicación que le damos a un aspecto de nuestra vida no nos va a dar como resultado aquello que supuestamente decimos querer.

Es por eso que insisto en tener claridad sobre la persona que quieres ser.

Esa persona a quien respetes y admires.

Y con esta visualización claramente establecida, estructurar metas que te permitan sentirte en el camino correcto a ser la persona que quieres ser.

Piensa lo siguiente;

Si te pudieses definir en función de las metas diarias que alcanzas, entonces hoy podrías responder la pregunta de qué metas eres.

Y ahí vendrá la verdad de si tienes o no claridad sobre la mujer que quieres ser.

Anticipo que es posible que en este camino encuentres una serie de dudas y cuestionamientos.

Estas dudas pueden ser positivas si las analizas con consciencia y enfoque constructivo para comprender y gracias a ello superar posibles autosabotajes que hasta el momento te han detenido.

 

2. Describe lo mejor de ti

Qué bonito es cuando nos permitimos una conversación sana y constructiva para reconocer nuestras propias cualidades y fortalezas.

¿No lo has vivido?

Te lo invito a incluir en tu vida este diálogo y descubrir diariamente la magia que puedes hacer al tener esta conversación interna en tu mente.

En esta descripción se debe incluir una descripción de quién eres a lo largo del día y ojalá de todos los días.

Y claro que aparecerán aspectos que descubres que no te gustan tanto.

Está bien y es lo que espero, pero aún así, con todo aquello en lo que puedes estar fallando, o esos automatismos de los que aún no logras liberarte, puedes aprender a concentrarte en lo que sí está funcionando.

Para ser la mejor versión de ti misma requieres de consciencia plena, conexión contigo misma y verdad; la sinceridad aterrizada al presente es clave.

Sin consciencia sobre la actitud, postura, lenguaje y pensamiento que eres a lo largo del día caerás en la rutina, automático y mantendrás las reacciones que hasta hoy te han definido.

Para que lo recuerdes más fácilmente quiero que reflexiones; en tus decisiones, pensamientos, expresiones y actitudes, estás respondiendo como la mejor versión de ti o estás reaccionando desde la costumbre.

Con esta reflexión un par de oportunidades al día irás ganando confianza y consciencia sobre lo que quieres cambiar y/o incluir en tu vida.

Se trata de la intención con la que quieres vivir tu vida el día de hoy y cómo quieres aportar al mundo, y esto, todos los días.

 

3. Exponte una y otra vez

Si dentro de tus metas está sobrepasar un limitante, es indispensable regalarte la oportunidad de exponerte una y otra vez porque a la larga todo es cuestión de números.

Así como te tomó muchos intentos y repetidas prácticas ganar la habilidad gracias a la que hoy haces la mayoría de las actividades que desempeñas, ahora puedes seguirlo haciendo y demostrándote que puedes hacerlo una y otra vez.

Hay dos situaciones recurrentes en las que yo invito a mis clientes a exponerse sin miedo.

Una de ellas es la búsqueda de pareja.

Todas las mujeres con las que yo trabajo son mujeres sumamente profesionales con valiosas carreras y altos logros.

Y algunas de ellas tienen el deseo, o se visualizan a largo plazo con pareja o incluso familia. Pero claro, al momento de considerar lo necesario para encontrar esta persona con quien construir sus vidas, tienen dificultad en encontrar el tiempo para ello.

Y como les suelo decir, salvo que se vayan a enamorar y construir una familia con quien reparte la pizza, el amor no va a llegar a tocar su puerta.

Si desean conocer al potencial pareja, deben exponerse y salir y salir hasta conocer y compartir experiencias para así descubrir a la persona que pudiese convertirse en su compañero de vida.

Y tomará varias salidas, varios fracasos, varias pruebas antes de encontrarlo, así que todo es cuestión de números.

El otro caso también bastante común es el mostrarse profesionalmente como persona referente y/o experta en el tema.

En este caso, deseamos que la oportunidad llegue, que algo ocurra que nos de el espacio lo suficientemente seguro para intentarlo.

Y aunque esta condición tan específica pudiese llegar, no será suficiente y, o es desaprovechada, o no da el resultado que con tanta expectativa hemos esperado.

Así que pierde la fé y cree que no va a servir de nada así que mejor espera que el resultado de su trabajo siga siendo lo que la muestra como profesional.

Y aunque esto no es del todo equivocado, una vez más, todo es cuestión de números y si te logras mostrar 1 vez al año en la evaluación de desempeño, será muy diferente si cada semana te propones una forma de mostrar tu calidad profesional.

Entonces serían 52 oportunidades… y así según cuán seria sea tu ambición, escogerás mostrarte más o menos veces acorde a esa visión de la mejor versión de ti que dices que quieres ser.

 

4. Comprende que no se trata de suerte

Hay malos y buenos días, pero tu fortuna no se trata de suerte.

Puedes considerar que a tu vida llegan bendiciones, oportunidades, ayudas, etc. Pero ante cualquiera de estas situaciones la energía, predisposición y enfoque con el que enfrentas la vida es lo que hace la diferencia.

Estoy segura que la mejor versión de ti no existe por suerte, sino por consciencia plena del poder que tú tienes de construir la vida que quieres para ti.

Así que para asegurarme que abraces ese poder con cariño hacia la oportunidad que representa, escogerás definir las energías con las que quieres enfrentar la vida, porque eso sí está en ti.

Hasta el momento no me he encontrado con la persona que confiesa abiertamente que su deseo genuino es enfrentar la vida con pesimismo, negatividad y rechazo, o con cualquier emoción negativa.

He conocido muchas que así lo viven, pero al momento de expresar lo que desean, o lo que creen que están haciendo, mencionan estar haciendo lo mejor que pueden, desear enfocarse en lo positivo, apreciar la libertad que te da enfocarte en lo que sí funciona, etc.

Pero quién sabe, la vida siempre puede sorprenderme.

Sin embargo, si has llegado hasta aquí y me has leído con atención, eres una persona que sí quiere dar ese siguiente paso en su desarrollo personal y profesional y por lo tanto si querrás aceptar el poder de convertirte en la mejor versión de ti misma.

Así que abre tus brazos, levanta la mirada y sonríe, acepta que tomas el poder de tu vida y que dejarás de esperar que algo ocurra para darte una verdadera oportunidad.

Nada es cuestión de suerte y quiero que te permitas tener las energías y el enfoque en aprovechar de las oportunidades.

Hacia allá vas, estás cada día más cerca y tienes el poder de seguir adelante.

Las energías con las que enfrentas cada desafío viene de ti y es para ti, proviene de tu fuerza interior y es sobre lo que tienes poder.

5. Aspiraciones reales

Finalmente llego al punto que mayor sinceridad en ti misma requiere, tener aspiraciones reales.

No subestimar, ni a ti, ni a la vida, ni a las personas con las que te rodeas.

Aspiraciones congruentes, así como lo resalté en el primer punto de este artículo, quieres tener bien claro cuál es la mejor versión de ti misma y establecer un camino en esa dirección.

Así que vamos a hacerlo ahora.

En realidad, cómo quieres vivir, qué quieres sentir, cómo quieres ser recordada, qué energía quieres dejar de cada encuentro que tienes.

Todo aquello con lo que te sentirías feliz y orgullosa de dar atención y cariño, ahí está la verdad de tus aspiraciones.

Y me arriesgaré a plantear un supuesto y es que si eres sincera contigo misma y piensas aquello a lo que le quieres dedicar las mayores energías, entonces posiblemente el objetivo sea mucho más enfocado en cultivar relaciones de crecimiento que alcanzar cualquier título o meta económica.

¿Estoy en lo cierto?

Lo digo porque en mi experiencia he visto que aunque la mayoría de las metas son económicamente medibles, o incluyen una etiqueta más con la que contar para supuestamente validarte, a la hora de reflexionar cómo quieres vivir y a qué quieres dedicar energías, la respuesta estará en cultivar tus relaciones.

Esto porque las relaciones ocupan la mayoría de nuestros pensamientos ya que somos seres de tribu y tu éxito depende en gran medida de las personas de las que te rodeas y de la satisfacción personal que sientes con ellas.

 

Conclusión

Así que viene la pregunta más importante de reflexión, tras haber profundizado sobre estos 5 aspectos;

¿Estás viviendo acorde la mejor versión de ti misma?

El camino está compuesto por un conjunto de decisiones diarias, de intentarlo cada día y de vivir este proceso de evolución de forma consciente.

Suerte y confío que te des la oportunidad de ser esa mejor versión que quieres, porque el mundo entero también lo quiere.

Se necesita de cada persona para hacer de este mundo un mejor lugar, te necesitamos a ti.

 

Hasta pronto,

– Mariela Sánchez