Bienvenida, me alegra muchísimo saber que tienes el interés de por fin eliminar tus pensamientos limitantes que te están deteniendo.

He preparado esta guía para ti con el objetivo de ayudarte a quitar aquellos pensamientos limitantes de tu mente.

Lo único que espero es que esta vez, definitivamente, estés decidida a poner en práctica lo que vas a leer.

No voy a entregarte una píldora mágica, ni voy a llenarte con más de lo que ya tanto has leído.

Yo quiero que tú construyas tus propias herramientas para lograr lo que te propones.

Te guiaré y acompañaré en el proceso para lograrlo.

Pero te demostraré que tú tienes todo el poder y la capacidad de hacerlo.

Así que empecemos por identificar uno de esos pensamientos limitantes que hoy te atormentan.

 

¿Qué pensamientos limitantes están invadiendo tu mente?

 

Escoge uno solo para empezar y escríbelo aparte.

Pero mucha ATENCIÓN

Es indispensable que lo escribas en una oración completa.

Pensamientos limitantes como:

  • no puedo
  • no sirvo
  • tengo miedo
  • soy un fracaso
  • dudo lograrlo

etc. etc. etc.

no nos son útiles para este ejercicio.

Requiero en este momento que tú identifiques los pensamientos limitantes en una oración completa y que en ella incluyas:

  • los momentos en los que más te atormenta este pensamiento
  • la situación en la que se presenta
  • los impactos que tiene
  • lo que sientas
  • la forma como reacciona tu cuerpo
  • toda la información que puedas incluir.

Como por ejemplo:

«Al alistarme para ir al trabajo siento una terrible presión en el pecho al pensar que tengo que sobrevivir un día más en un trabajo en el que no sirvo para nada»

«Cuando salgo con mis amigos siento ansiedad y me pongo nerviosa al pensar que yo soy la única que se va a quedar soltera por siempre»

«Tengo una idea clara del proyecto que quiero empezar, pero cada vez que voy a hablar de ello me lleno de miedo y asumo lo que me van a decir. Pensar en esas discusiones me atormenta y me hace cuestionar si podré hacer algo diferente de mi vida o no.»

Etc. etc etc.

 

¿Comprendes a lo que me refiero?

 

Ahora hazlo tú.

Escribe en la oración más completa que puedas el pensamiento que sientes que te atormenta.

El motivo por el cual te pido que lo hagas de esta forma es porque el cerebro es demasiado rápido y procesa cientos de pensamientos al mismo tiempo.

Pensamientos que a su vez generan emociones.

El problema está en que cuando sentimos emociones fuertes como tristeza o miedo, producimos muchos pensamientos que no son claros, ni completos, ni objetivos.

Es por eso que debes bajarle la velocidad a esa lluvia de emociones.

Y la mejor forma de hacerlo es analizando objetivamente el pensamiento que te atormenta.

El segundo paso para sacar ese pensamiento limitante es identificar cuáles son los motivos reales por los que crees en ello.

Sin sentimentalismos.

Y sin ponerte en posición de víctima.

 

¿Qué motivos reales tienes para pensar en ello?

 

Por favor detalla a continuación del pensamiento que escribiste todos los motivos que tienes para pensar en ello.

Al identificarlos por favor asegúrate de lo siguiente:

No está permitido asumir nada.

Los motivos no pueden generalizar la totalidad de tu vida.

Considerar lo que si estás haciendo para cambiar esa situación.

Considerarte la única que tienes el poder de hacer un cambio.

Una vez identificados los motivos por los cuales crees en ese pensamiento podrás visualizar algo muy importante.

 

¿A qué es a lo que verdaderamente tienes miedo?

 

Reflexiona con este ejercicio.

Identifica el pensamiento que te atormenta y los motivos reales que tienes para creer en ello.

Al hacerlo correctamente ocurrirán dos posibles escenarios.

El primero es que te des cuenta que esos pensamientos están presentes por costumbre y que los utilizas para justificar tus emociones negativas.

O el segundo, identificarás los miedos y los prejuicios que tienes y sobre los cuales debes trabajar.

En el siguiente paso me concentraré en hablarte de lo único que necesitas para enfrentar tus miedos.

 

Ingrediente para enfrentar tus pensamientos limitantes: Tu Fuerza Interior

 

En el paso anterior te propuse un ejercicio para identificar los pensamientos limitantes que tienes.

Con este ejercicio tú puedes descubrir si estos pensamientos tienen fundamento o no y al hacerlo, descubrir cuáles son tus miedos y tus prejuicios.

Y te he propuesto esta reflexión principalmente por el siguiente motivo.

Deseo que aprendas a ser sincera contigo misma

Si,

a ser genuina, a hablarte con la verdad.

Quiero que dejes de caer en esos hábitos viejos de anularte a ti misma sin ningún motivo y que empieces a conversar contigo misma como la mujer adulta que eres.

La verdad es que te necesitas a ti misma,  tú eres tu mejor aliada y debes aprender a tratarte como tal.

Así que practica el ejercicio hasta hacerlo un hábito.

Repite las veces que sea necesario hasta que tengas el control y antes de caer en la lluvia de emociones que te agobian, analiza si esos pensamientos tienen fundamentos o no.

 

Aprende a escucharte hablar con la verdad

 

Comprende que ser la responsable de tus pensamientos te da el poder de controlar tus emociones.

Aprende a concentrarte en ti misma y enfrenta con ello tus miedos.

Si, hoy es momento de hablar del único ingrediente indispensable para enfrentar tus miedos:

Ser consciente de tu Fuerza Interior

¿Qué significa ser consciente de tu fuerza interior?

Te lo explicaré al contarte un pedacito de la historia de Elena y un pedacito de la historia de Andrea

Elena está enferma.

Se ha sentido mal dos días completos.

Tiene dolor de cuerpo, escalofríos, dolor de cabeza y se siente constantemente mareada.

Hoy finalmente puede quedarse en cama por un par de horas y lo único que quiere es descansar.

Y, aunque no es suficiente, dormir un par de horas le ha dado un poco de fuerzas y reducido su malestar.

Pero hay alguien que está esperando pacientemente por ella.

Su hija de 4 años está esperando que su mamá se despierte para jugar.

Ella sabe que mamá no se siente bien y ha hecho el mayor esfuerzo por permanecer en silencio mientras la deja descansar.

Pero la alegría de tener a su mamá más temprano en casa la invade.

Finalmente no aguanta más las ganas y al descubrir que su madre ya no duerme se sienta junto a ella con 2 de sus muñecas favoritas.

La pequeña hija de Elena quiere jugar a las aventuras junto a su madre.

Elena sigue sintiéndose enferma pero sonríe con la propuesta de su hija.

Toma una de las muñecas y, aún recostada, sigue el juego que su hija narra.

¿Qué es lo que le permite a Elena disfrutar genuinamente de ese momento?

y aún más importante

¿qué es lo que le permite participar en el juego a pesar de sentirse enferma?

 

Su Fuerza Interior

 

Andrea es parte del comité estratégico en el departamento en el que trabaja.

Ella cada semana prepara los informes necesarios, actualiza la información, comunica sobre las actualizaciones a sus colegas y prepara la presentación general.

Lleva haciendo esto por más de un año con resultados bastante positivos.

Sin embargo en la reunión de comité de esta semana las cosas no están saliendo tan bien.

Varios de los asistentes están ansiosos y claramente se siente tensión en el ambiente.

Pero Andrea desconoce el motivo detrás de ello.

Y hay algo más.

La presidenta y dos de los directores más importantes no han llegado aún.

Es hora de empezar y Andrea empieza a conversar con los asistentes buscando mantenerlos interesados hasta completar la sala.

Y 25 minutos más tarde cuando la presidenta del comité finalmente llega, empieza la sesión.

Todo ocurre más apresuradamente que de costumbre.

Hasta que al final, la presidenta informa de la renuncia repentina e inmediata de los dos directores que ese día están ausentes.

Y con esta noticia el sentimiento de incertidumbre llena la sala.

La preocupación de todos es definir quién va a manejar las cuentas tan importantes que quedarán abandonadas sin afectar las operaciones y las relaciones con los clientes.

Pero mientras se da la discusión al respecto Andrea está ausente en sus pensamientos.

Ella sabe que tiene todos los conocimientos necesarios para ocupar una de esas posiciones.

No tiene la experiencia y se siente demasiado joven para ello.

Pero al mismo tiempo es la que más sabe sobre el manejo de esas cuentas.

Esta es su oportunidad de presentarse como una excelente opción para ocupar ese puesto y dar un salto en su carrera.

 

¿Qué es lo que le permite dar el paso y proponerse como solución?

 

El ser consciente de su fuerza interior.

Ahora seguramente te estás preguntando qué tienen en común estas dos historias y cómo es que la fuerza interior aplica para ambos casos.

Y la respuesta es es que ser consciente de tu fuerza interior significa reconocerte como dueña de las cualidades, fortalezas, virtudes y capacidades que más te caracterizan.

Pero llegar a ello sólo es posible cuando te conoces a ti misma y reconoces todo lo que vales.

Ser consciente de tu fuerza interior es confiar en ti misma y tener la capacidad de tomar las mejores decisiones.

Ya sea reconocer la inmensa empatía y solidaridad que te caracteriza.

Como confiar en tus conocimientos y capacidades.

Eso es lo que tú necesitas para enfrentarte a las dificultades de la vida.

Saber que eres y sentirte como una mujer llena de fortaleza.

 

Deja de definirte en función de tu historia pasada

 

Cuéntame algo,

¿Cómo te defines a ti misma?

¿Te defines en función de tu historia pasada?

¿Te defines quizá en función de tus sueños futuros?

¿O te defines en función de tus cualidades, fortalezas y virtudes?

Seguramente ahora que te planteo estas preguntas de esta forma, pensarás en que si te defines en función de tu vida presente y futura.

Y si es así me alegro mucho.

Pero quiero asegurarme que lo haces constante, congruente, interna y externamente.

Yo quiero que tomes tu pasado como aprendizaje, pero que no te limites a él.

Quiero que te definas en función de la mujer que eres y que tu realidad presente no sea una simple consecuencia de lo que viviste en el pasado, sino que sea una definición por decisión.

La diferencia se evidencia en ejemplos como los siguientes:

«Soy una mujer luchadora y fuerte por todo lo que tuve que atravesar cuando me separé de mi ex»

versus

«Soy una mujer luchadora que tiene la fortaleza de empezar de cero las veces que sea necesario»

o también:

«Hoy soy la dueña de mi propia empresa que fundé cuando no tuve más alternativa ya que se me cerraron todas las oportunidades.»

versus

«Soy la dueña de mi propia empresa y tengo la confianza de que seguiré creciendo exitosamente.»

¿Te das cuenta de la diferencia?

Ahora que te he mencionado estos ejemplos quiero que te asegures de definirte a ti misma como la mujer que eres ahora y la mujer que quieres ser en lugar de atar tu definición a tu historia pasada.

Independientemente de si tu historia pasada es positiva o negativa.

Tú debes concentrarte en ti misma dentro de tu realidad presente.

 

Cómo poner metas para tu futuro

 

Para empezar quiero preguntarte

¿Qué es lo que más quieres?

y seamos sinceras en esta definición.

No hay nadie escuchándote, ni viendo lo que haces.

Y yo no voy a juzgarte.

Sólo concéntrate en qué es lo que más quieres.

Defínelo, visualízalo, siéntelo.

Lo que tú más quieras.

Esa es tu meta inicial.

Ahora acompaña esta definición con todas las características que sean posibles.

Incluye cómo es tu vida en el momento en el que alcanzas tu meta inicial.

Identifica cómo te vas a ver tú

Y también imagina cómo te vas a sentir.

Detalla qué actitudes vas a tener y qué pensamientos te van a acompañar

Visualiza todo lo que puedas sobre cómo serás tú y cómo será tu vida cuando alcances aquello que más quieres.

Esta definición completa es tu meta específica

Hacia allá es hacia donde debes dirigirte de ahora en adelante.

Y con esta definición es momento de que empieces a actuar.

Ya sabes qué es lo que más quieres.

y ya tienes una idea de cómo será tu vida cuando lo alcances.

entonces ya tienes todo lo que necesitas para empezar.

El resto llega con las decisiones que tomes cada día de ahora en adelante.

La diferencia está en que ahora sabes cómo tomar estas decisiones.

Ahora sabes que tus decisiones no podrán nunca más ser en función de tu historia pasada.

También sabes que el miedo no tiene el poder de limitarte.

A partir de ahora te concentrarás en la meta específica que acabas de definir.

Muchos saludos,

Mariela.

PD: Si deseas saber más sobre cómo eliminar tus pensamientos limitantes y convertirte en una mujer verdaderamente empoderada, entonces te invito a inscribirte al curso los 5 pilares de una mujer empoderada.

Aprenderás a ser la dueña de tus decisiones, a sentirte segura de ti misma y satisfecha con la vida que diariamente construyes y a convertirte en una mujer

  • Con buena autoestima
  • Con relaciones interpersonales sanas
  • En constante desarrollo
  • Económicamente independiente
  • Con balance en su salud emocional

Puedes acceder aquí