Hace un par de semanas realicé un ejercicio con las mujeres que participan en la Liga de Mujeres Excepcionales en el que reflexionamos sobre aquellos ‘ingredientes mágicos’ que nos llevan a alcanzar el éxito.

El siguiente paso del éxito.

Y no creas que es una ambición sin medida, insaciable por querer más.

Me refiero a la satisfacción plena de sentirte exitosa.

Y en este ejercicio salió a la luz el AUTOCONOCIMIENTO.

Sin autoconocimiento no hay éxito.

Así de simple.

Y tan sencillo como puede ser, es que sin saber qué es lo que tú quieres, qué es lo que tienes para ofrecer, cuál es tu propósito de vida, qué es lo que requieres y lo que mejor te sienta, entonces imposible plantear un plan de crecimiento, mucho menos de éxito.

Hay que reconocer que tomar el camino al autoconocimiento suele ser un desafío.

Para muchas es escalofriante proponerse un tiempo y un espacio para conversar con una misma en calma y descubrirse.

Para unas puede ser complicado, para otras excitante…

En mi experiencia, al inicio fue confuso, pero con la práctica y el descubrir del gozo que significa, esos momentos de autoconocimiento se han convertido en energizantes.

Así que te puedo asegurar que cuando llegas a conocerte, todo habrá valido la pena.

Transitar el camino hacia el autoconocimiento es vivir el proceso a través de una reflexión profunda y constante contigo misma.

Es tomar conciencia de todas y cada una de tus virtudes y reconocer lo que no te encanta de ti misma.

Y en un sano autoconocimiento se logra establecer un maravilloso equilibrio entre todos los ingredientes que te componen.

Incluir un espacio de autoconocimiento te abre una gran cantidad de posibilidades y oportunidades.

Y quiero decirte algo; el camino del autoconocimiento es hermoso si mantienes el enfoque en tres puntos principales; tus pensamientos, tus emociones y tu conducta.

Acompáñame y te guiaré en este camino.

 

Qué es la inteligencia emocional

Estoy segura de que eres una mujer inteligente, tienes la capacidad de razonar, entender, aprender, resolver problemas, entre otras habilidades que están asociadas al entendimiento y la razón.

Y eso está realmente perfecto.

Pero te digo; la inteligencia no es está sujeta únicamente a la razón. Existen otras áreas que como ser humano posees en el que la inteligencia está presente.

Y una de ellas es la inteligencia emocional.

Y es que sí, no siempre podemos determinar nuestra vida a base de la razón. También tenemos emociones, sentimos y eso no lo podemos dejar a un lado.

La inteligencia emocional está relacionada con la capacidad que tienes de reconocer, percibir y manejar tus emociones siendo empática con los demás.

La inteligencia emocional te permite tener conciencia del reflejo de tus emociones en tu comportamiento y el impacto que tiene en las demás personas.

Tomando en cuenta que puede darse de manera positiva o negativa.

A lo largo de los años ha habido diversos investigadores de la inteligencia emocional y quiero señalarte uno que me gustó para compartirte el día de hoy:

inteligencia emocional es

“el subconjunto de la inteligencia social que implica la capacidad de monitorizar los sentimientos y emociones propios y de los demás, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar el pensamiento de uno y acciones”

Peter Salovey y John D. Mayer (1990)

Según esta definición, me gustaría interpretarla como una poderosa herramienta de solidaridad, porque no nos centramos solo en nuestras emociones sino que también resaltamos y tomamos en cuenta las de los demás.

Pero eso si, para hacer uso de esta potente herramienta, requieres autoconocerte, caso contrario puedes caer en la tentación de centrar tus decisiones en función del resto ignorando tus necesidades.

 

Qué es el autoconocimiento

Es muy común que nos enfrasquemos en conocer a los demás, de entenderlos y nos interesa mucho conocer sus pensamientos, sentimientos y opiniones.

Creemos que es importante que ‘todos’ a nuestro alrededor estén y se sientan bien.

Pero cuando llega el momento de encontrarte contigo misma realmente salen a flote muchas dudas, autocríticas, y emociones que muchas veces cuestionamos y evadimos.

Y justo es esta la razón principal de la importancia del autoconocimiento y deberíamos de plantearnos adaptarlo a nuestra vida.

El autoconocimiento está definido como conocerse a sí misma de manera profunda.

El autoconocimiento es la habilidad que tienes para reconocer todo lo que te caracteriza, desde tus puntos más fuertes hasta los más débiles, más allá de lo superficial.

Además, te ayuda a cultivar la paciencia cuando tus debilidades o viejos hábitos quieren dominarte.

El autoconocimiento te permite potenciar tus capacidades y valorarte aún más, brindándote el equilibrio perfecto entre tus pensamientos y emociones.

Quiero que sepas que decidir conocerse a sí misma es mágico. Requiere voluntad, disciplina y amor, pero los resultados son inigualablemente mágicos

Es claro que tendrás que enfrentarte a tus miedos, defectos y automatismos , pero una vez que los reconoces tuyos, aceptas y convives con ellos, te sientes más ligera. Ya verás tú misma el resultado.

Así que te invito a profundizar en ti, es el mejor regalo que puedes darte a diario.

Todos los días descubrirás algo nuevo y lo que más deseo es que lo recibas con amor.

 

El autoconocimiento y su relación con tu felicidad

Si buscas en internet ‘cómo ser feliz’ encontrarás cerca de 716.000.000 resultados en 0,60 segundos.

Hay mucho, muchísimo sobre cómo ser feliz y mucha frecuencia en la búsqueda de esa respuesta.

Bueno, qué hay si te digo que la respuesta a cómo puedes ser feliz está en ti.

(típica respuesta de Coach) 😉

Pero es cierto y he buscado demostrártelo de tantas diferentes formas pero lo único que resaltaré hoy es que tienes oportunidades de ser feliz en cada decisión que tomas.

Mientras más personales y sinceras sean tus decisiones más feliz te sentirás.

Y por eso hoy traigo la palabra felicidad. Porque siento que autoconocimiento y felicidad son un complemento perfecto.

El autoconocimiento te hace ser más consciente de quién eres, quién quieres ser y el valor que tienes para dar sin pretender nada.

Al conjugar autoconocimiento con felicidad te obligas a observar tus pensamientos y emociones sin necesidad de emitir juicios contra ti, sino más bien aceptando cada sensación, pensamiento y emoción.

¿Parece eso una sensación de felicidad?

Conocerte como una estrategia para hacerte feliz.

 

Honestidad y verdad, claves en este camino

La verdad hace todo más fácil.

Vamos, sacúdete de las pretensiones, de ese discurso que llevas repitiendo desde hace años.

Olvídate de los clásicos ‘siempre he sido así’, ‘no puedo’, y de la historia que vienes contando de ti misma.

Y tómate un momento para hablarte con verdad. Hablarte y escucharte como si nadie más estuviese interesado en saber lo que estás diciendo.

Y sé sincera, solo tú sabes la verdad de ti misma.

De allí en adelante, comienza ese camino lleno de la más pura y real honestidad contigo misma.

Cultivar la sinceridad propia es clave para encontrarte a ti misma.

Sin juzgar y sin permitirte  evadir tus defectos y debilidades sino al contrario enfrentarlos que es el fin principal del autoconocimiento.

Sé sincera sobre lo que quieres. Lo que de verdad quieres como resultado.

Tal y como te lo he dicho antes, sé fiel contigo misma.

De esta manera podrás afrontar tus miedos y decidir cambiar lo que tengas que cambiar para ser mejor persona cada día.

 

Saber lo que quieres para saberlo comunicar

Vuelvo a las bases; la comunicación.

Si lo sabes expresar claramente, entonces tienes seguridad sobre lo que quieres.

¿Qué quieres y cómo lo estás comunicando?

Solo ahí tienes una pregunta poderosa que si no sabes responder, o no están contenta con la respuesta que das te invito a contactarme y lo trabajaremos juntas.

Solo ahí tenemos ya mucha tela para cortar…

¿Qué tiene que ver el autoconocimiento, tu propósito de vida y la comunicación?

Que sólo serás capaz de expresarte con seguridad y confianza si es que tienes sano autoconocimiento y te has permitido descubrir tanto quién eres como qué es lo que quieres.

Y esto como una actividad diaria, no como una reflexión que haces hoy porque me estás leyendo.

Y resalto esto porque el camino a conocerte no tiene un límite o una línea de llegada.

Ya lo vengo diciendo durante todo este artículo el autoconocimiento es un camino, no un destino.

Tu vida, tú, los desafíos que enfrentas, los sueños que llegan, todo cambia constantemente, así que es mantenerte conectada contigo misma es una de las decisiones más sabias que puedes tomar en tu vida.

Y si hay algo que podría recomendarte desde el fondo de mi corazón;

Ama el proceso, enamórate del camino, ten paciencia, constancia, y mucha fuerza de voluntad para que esos encuentros contigo te lleven a la paz interna que te mereces.

El amor a descubrirte mantendrá el compromiso de mantenerte este camino del autoconocimiento.

 

Preguntas para ayudarte en este camino de autoconocimiento

Tengo un hermoso artículo como complemento si quieres profundizar en preguntas de autoconocimiento:

Preguntas para autoconocerte

Te invito a leerlo.

Por el momento y para concluir quiero incluir aquí únicamente cuatro preguntas que puedes hacerte y reflexionar sobre la conexión que actualmente mantienes contigo misma.

¿Cuál es la virtud que más te gusta de ti?

En esta pregunta te puedes encontrar con dos opciones:

Es posible que no puedas decidirte por una sola virtud o cualidad porque consideras que tienes muchas.

Y por otra parte es posible que está pregunta te frene y te sientas estancada porque no has considerado hasta ahora que tengas alguna virtud.

¿Cuál es el defecto que menos te gusta de ti?

Me pregunto si para ti es fácil o difícil responder esto. Si tienes un gran listado de defectos que aparecen con una voz autocrítica de manera constante. O si más bien te niegas a ver que tienes defectos y que está bien.

Ya me contarás…

¿Te sientes diariamente orgullosa de ti?

Sentirse orgullosa de nuestros hijos, amigas, equipo de trabajo, familiares, pareja, es algo realmente importante para nosotras. Nos gusta verlos realizados y logrando sus metas.

Ahora; cuando se trata de sí misma para muchas es difícil sentir orgullo. Es posible que los logros se lo añadamos a la suerte o incluso a otras personas y no vemos nuestras capacidades, esfuerzo y dedicación empleados para tener ese resultado.

¿Cuál es tu mayor miedo?

Me encanta profundizar en el tema de los miedos porque revelan mucho de nuestros automatismos.

Y solo cuando enfrentamos los miedos con verdad descubrimos que esos miedos no son ni tan grandes ni tan importantes como creíamos.

¿Qué piensas tú de ello?

 

Conclusión

Imagina qué tan poderosa podrás sentirte si es que llegas a reconocer tu inteligencia racional y emocional como poderes excepcionales.

Qué sentirías si tu diálogo interno hablara con verdad sobre lo que tú quieres y tus pensamientos se concentraran en lograrlo.

Siente cuán ligeros serían tus días si en lugar de preocuparte tanto de un entorno y su presión, te concentraras en ti y dieras más valor a lo que tú entregas.

Atrévete entonces a conectarte contigo misma, a autoconocerte, a descubrir la mujer que quieres ser y a vivir en función de tus valores.

Siéntelo con verdad, exprésalo en cada palabra y actitud e integra en tu rutina un tiempo para hablarte y escucharte.

Construye una conversación interna positiva y sana .

Y si lo sientes necesario, permítete cambiar, mientras sea en la dirección que tú quieres, todo cambio es evolución.

Si es que al conversar contigo misma, al iniciar este autoconocimiento sientes miedo, aparece fuerte autocrítica, o tu corazón se acelera dándote una incomodidad parecida a la ansiedad escríbeme y buscaré la mejor forma de ayudarte.

Hasta pronto.

– Mariela